Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es |
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Junto con pinos y arces japoneses, los juníperos son uno de los tres géneros más frecuentemente usados para bonsái. El género Juniperus abarca más de 50 especies de arbustos coníferos, perennes, desde bosques de secano hasta laderas en todo el mundo.
Los juníperos tienen dos tipos de follaje, el juvenil con aspecto de aguja, y el adulto similar a escamas, y las especies que exhiben predominantemente uno de los dos son las más usadas para el cultivo de bonsáis. El rango de color de estos follajes va desde el verde-azul acero a los verdes claros, ocasionalmente con tonos oro o plata.
La mayoría de los clásicos bonsáis de junípero en Japón han sido recolectados de las montañas (yamadoris) y pueden llegar a edades de 200 o más años. Muchos presentan grandes cantidades de madera muerta, creada natural y artificialmente, llamada jins y sharis, tratada con polisulfuro cálcico para conseguir un color blanco brillante.
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El follaje en aguja de un Juniperus rigida y el follaje en escamas de un J. sargentii
Especies y variedades adecuadas para bonsái
El clásico junípero para bonsái suele estar referido al Junípero chino. Esta es una especie híbrida, producida de forma natural, llamada de forma científica Juniperus x media, y consiste en el cruce entre el Juniperus chinensis y el Juniperus sabina (Equivocadamente, al Juniperus x media se le denomina en algunos textos “Juniperus pfitzeriana”).
Su follaje puede contener una mezcla de adulto y juvenil, y puesto que esta combinación afecta a su diseño como bonsái, se suelen utilizar variedades de J. media que sólo presentan una de las dos formas de follaje. El Juniperus x media “Blaauw” (nombrado así por el vivero holandés “Blaauw & co”) es una conífera de potente crecimiento que porta follaje verde azulado en escamas cuando es adulto. Como sucede con otros J. x media, si aparece el follaje juvenil en aguja, puede pinzarse hasta que rebrote el follaje adulto.
Otra especie muy popular como bonsái es el Juniperus rigida, el “junípero de agujas” (también llamado “enebro de las pagodas”). Como su nombre indica, tiene follaje acicular con las puntas afiladas, como también lo tiene el Juniperus communis, una planta que se encuentra creciendo en la naturaleza en muchas partes de Europa, aunque debe hacerse notar que los J. communis recolectados son notoriamente difíciles de mantener con vida durante más de dos o tres años tras su extracción.
Juniperus squamata (follaje en agujas), J. sargentii (en escamas), J. chinensis, J. sabina, J. horizontalis procumbens y J. communis hornbrookii son también especies muy popularmente usadas, así como un par de docenas de otras especies y variedades.
Otras variedades de Juniperus a menudo usadas para Bonsái
Shimpaku o J. sargentii
El Shimpaku es una variedad de junípero chino con el follaje nuevo de color verde brillante y que se vuelve oscuro cuando madura. Ese follaje es por naturaleza denso y compacto, lo cual es excelente para el bonsái.
Como en muchas variedades de junípero, el follaje puede volverse marrón o color bronce tras una helada, y así permanecerá hasta la primavera, cuando vuelve al más familiar (y de aspecto más sano) verde.
Junípero de Blaauw o J. x media “Blaauw”
Este junípero es más vigoroso que el shimpaku pero tiene un crecimiento con peor ramificación de forma natural. En comparación, el follaje verde tiene un tinte gris azulado.
Juniperus sabina o Sabina
Muy común en Europa y parecido en cuanto al color al shimpaku, la sabina tiene un follaje más disperso pero más fino que requiere de continuo pinzado para promover la ramificación.
J. chinensis “San Jose” o Junípero de San José
Un junípero con follaje verde azulado y bonita corteza roja, más habitual en los Estados Unidos. El San José es reacio a formar follaje en escamas/adulto uniformemente, y en ocasiones los aficionados optan por desarrollarlos sólo con follaje en aguja/juvenil.
J. horizontalis o Sabina rastrera
Una variedad muy común de junípero que se vende en centros de jardinería y viveros de todo el mundo. Este junípero tiene tronco y ramas muy débiles que lo llevan a crecer de forma horizontal, arrastrándose. Con follaje predominantemente en escamas/maduro, en un rango de colores que van desde el verde oscuro al azul acero (dependiendo de cada cultivar específico). Los troncos engordan muy lentamente.
J. squamata o Enebro azul rastrero
Muy fácil de encontrar en jardines y viveros europeos, el J. squamata tiene follaje sólo en agujas/juvenil, en una amplia variedad de colores. Muy vigoroso, de rápido crecimiento y que responde muy bien a las técnicas de bonsái, pero su apariencia sufre por la retención de las agujas viejas, que permanecen firmemente en el árbol tras volverse marrones y morir.
J. communis o Enebro común
Este Juniperus es el único verdaderamente nativo del Reino Unido: un junípero de agujas con follaje verde apagado, y con una terrible reputación de morir inexplicablemente 2-3 años después de su recolección, aunque los ejemplares de vivero parecen ser mucho más robustos.
Notas para el Cultivo como Bonsái
Posición: A pleno sol, aunque los juníperos con follaje predominante en escamas obtienen beneficios de un poco de sombra a partir del mediodía. Durante el invierno protégelos de las heladas por debajo de -10ºC. Aunque las coníferas no deben hibernarse en dependencias oscuras a menos que las temperaturas permanezcan siempre por debajo de esos -10ºC: en ese caso no hay requerimientos de luz.
Nunca intentes cultivar juníperos en interiores: si bien puede parecer que toleran la vida bajo techo al principio, la pobre humedad, la falta de luz y la ausencia de periodo de letargo tarde o temprano los matarán. No te fíes de ningún proveedor, vendedor, libro o página web que mantenga que se puede cultivar un junípero en interiores: los juníperos ya muertos pueden seguir mostrando el color normal de follaje durante semanas o incluso meses.
Riego: Asegúrate de que los juníperos creciendo en sustratos pobres, compactados, no soportan exceso de riego, pues sufren de pudrición de raíces muy fácilmente. El follaje debería ser pulverizado con frecuencia para ayudar a mantener los poros limpios de polvo, permitiéndoles respirar. En el caso de árboles que han sido trasplantados recientemente o con problemas de raíces nebulizar es esencial, puesto que las coníferas son capaces de absorber el agua suficiente a través de sus hojas como para mantenerse saludables hasta que las raíces son capaces de hacer ese trabajo. Pulverizar también evita el exceso de transpiración en los días calurosos de verano.
Abonado: Alimenta quincenalmente: fertilizante alto en nitrógeno desde el inicio del crecimiento en primavera hasta mediados del verano, abono equilibrado hasta final del verano, y después uno bajo en nitrógeno hasta el invierno. Cambiar ocasionalmente a un abono acidófilo como Miracid está altamente recomendado, sobre todo en zonas con aguas duras (calcáreas).
Trasplante: Trasplanta en abril, no trasplantes o cortes raíces demasiado pronto en el año. También se puede hacer con gran éxito durante los días calurosos y húmedos de agosto, aunque evita los de temperaturas más altas.
Una vez establecido en un sustrato de buena calidad, trasplanta con poca frecuencia, cada 3-5 años. Nunca dejes un junípero a raíz desnuda o cambies más de 1/3 de la tierra (la mitad como máximo) en un solo trasplante.
Un sustrato basado en arcilla inorgánica es esencial para los juníperos, pues son propensos a sufrir mucho en los sustratos orgánicos viejos y compactados. Puesto que no se les puede dejar totalmente limpios de tierra en las raíces o cambiar toda ella, es básico usar un sustrato con buena estructura de partículas. Evita la akadama y similares arcillas hipo-cocidas que se descomponen tras uno o dos años.
Alambrado: La madera del Juniperus es extremadamente flexible, y ramas de bastantes centímetros de diámetro se mantienen lo suficientemente maleables como para darles forma con facilidad. Los juníperos se pueden alambrar en cualquier época del año incluyendo el periodo de semi-letargo de invierno. No crees curvas muy duras en tronco y ramas con temperaturas de 0ºC o menos.
Para un bonsái de junípero bien definido, el árbol al completo debería alambrarse al menos una vez en su vida.
El periodo de ajuste para las ramas recién alambradas depende del grosor y el vigor de cada brote individual: no esperes nada desde los tres meses al año. Cuanto mayor sea la cantidad de crecimiento que emerja de un brote, más rápido engrosará y se situará en su nueva posición. Cuanto más gruesa es una rama, más tiempo costará que tome la posición.
Vigila que el alambre no se clave de repente en la corteza durante el verano puesto que la madera se engrosará mucho durante este periodo, si bien las marcas superficiales de alambre no son un gran problema y desaparecerán en unos pocos meses o un año (de nuevo dependiendo de la fuerza y vigor de cada rama individual).
>>Juniperus/ Junípero, Guía de Especies: Pág. 2 de 2


